Kira adoptieren
Podenco · Weiblich · Senior · 9 Jahre
Kira's Geschichte ist eine von Resilienz und Hoffnung. Sie war einst ein geliebtes Haustier, das ein Leben des Komforts und der Liebe führte. Doch als sie auf der Straße gefunden wurde, hatte sich ihr Leben drastisch verändert. Sie war vernachlässigt, von Milben befallen und voller Angst. Unsere engagierte Freiwilligenrettung rettete sie gerade noch rechtzeitig. Kira wurde dann zu Molí de Fals gebracht, wo sie ihren Weg zur Genesung begann. Mit Essen, Pflege, Geduld und viel Liebe gewann Kira allmählich ihre Kraft und ihr Selbstvertrauen zurück. Vielen Dank an Leonor und ihre Familie, sie fand die Unterstützung, die sie benötigte, um zu heilen. Heute ist Kira gesund, stark und zufrieden. Sie ist bereit für ein Zuhause für immer, aber nicht jedes Zuhause wird reichen. Wir suchen eine Familie, die ihre Bedürfnisse versteht, Stabilität, Geduld und Verpflichtung bietet. Eine Familie, die ihr die Liebe und Sicherheit gibt, die sie verdient. Bei Molí de Fals wird kein Tier gezwungen, wegzugehen. Sie sind sicher, gut versorgt und geliebt. Wir stellen sie nur zur Adoption zur Verfügung, wenn wir glauben, dass sie in einem neuen Leben gedeihen können, und wenn dieses neue Leben wirklich besser für sie ist. Also, wenn Sie bereit sind, Kira das Zuhause zu geben, das sie verdient, müssen Sie zunächst ihr Vertrauen gewinnen und dann überzeugen, dass Sie die richtige Wahl für sie sind.
Original lesen (es)
Todo hace pensar que Kira tuvo un hogar en algún momento de su vida. Dentro de casa es tranquila, sabe convivir y tiene esa forma de comportarse de quien, alguna vez, conoció lo que era sentirse parte de una familia. Pero cuando apareció en la calle, de aquella vida quedaba muy poco. Kira estaba muriendo lentamente. El hambre, la sarna y el miedo habían hecho estragos en ella, y fue rescatada in extremis por una de nuestras colaboradoras. En cuanto fue posible, viajó hasta el Molí de Fals. Y allí empezó otra historia. Con comida, cuidados, paciencia y muchísimo cariño, Kira fue dejando atrás aquella perrita asustada y debilitada. Gracias a Leonor y a su familia recuperó fuerzas, confianza y hasta esas ganas de presumir un poquito que aparecen cuando una sabe que vuelve a estar guapa. Hoy está sana, fuerte, tranquila y bastante convencida de que los sofás se inventaron pensando en ella. Kira está en adopción, sí. Pero eso no significa que haga las maletas con cualquiera que llame a la puerta. Después de todo lo que ha vivido, no buscamos simplemente una casa para ella. Buscamos **su casa**. Una familia capaz de demostrar que entiende sus necesidades, que puede ofrecerle estabilidad, paciencia y compromiso de verdad. Una de esas familias con las que no haya que cruzar los dedos esperando que todo salga bien, porque ya desde el principio sabes que Kira estará donde merece estar. Aquí ningún animal necesita marcharse. Están seguros, cuidados y queridos. Los ponemos en adopción únicamente cuando creemos que pueden adaptarse a una nueva vida y cuando esa nueva vida puede ser todavía mejor. Así que quien quiera llevarse a Kira tendrá primero que convencerla a ella… y después convencernos a nosotros. Porque después de la vida que ha tenido, Kira ya no acepta cualquier cosa. Y nosotros tampoco.
Eingestellt vorgestern






