Adoptar a Maxwell
Shiba Inu · Macho · Adulto · 6 años
Maxwell no es un perro para principiantes. Quien haya hecho un poco de investigación sobre la raza Shiba Inu ya tiene una imagen bastante precisa de nuestro Maxwell: terco, muy motivado para mantenerse físicamente activo, impulsado por la presa y no especialmente abierto hacia extraños. Lamentablemente, Maxwell le gusta enfatizar este último punto con sus dientes. No sabemos lo que experimentó antes de llegar a nuestro refugio, pero aquí, este perro macho parece extremadamente inseguro. Defiende su espacio personal contra cualquiera que no haya ganado su confianza, ya sea perro o humano, y decide por sí mismo quién puede acercarse a él o incluso tocarlo. Ganarle la confianza no es en absoluto imposible, pero requiere tiempo, mucha tiempo, paciencia, habilidades sólidas de manejo de perros y una disposición para aceptar retrocesos. Una vez que este pequeño monstruo acepte finalmente a alguien, todas las paredes se derrumban. Se convierte en un oso de peluche y disfruta trabajando por sus premios. Maxwell aún tiene mucho que aprender: el manejo de otros perros, convivir con su humano, órdenes básicas, visitas al veterinario... la lista parece interminable. Pero este inteligente chico tiene potencial, con la pareja adecuada de dos patas, para dominar todo esto y mucho más. Sabemos que es un desafío, eso es claro. Pero tal vez allá afuera, exista alguien que quiera darle a nuestro Shiba una vida más allá del refugio. Esa decisión debe tomarse con cuidado, porque ganar su confianza toma tiempo y es solo el primer paso. El verdadero trabajo comienza después: enseñarle a este cabeza terca y obstinada buenas maneras...
Leer original (de)
Maxwell ist kein Anfängerhund. Wer sich ein bisschen über die Rasse „Shiba Inu“ schlau gemacht hat, hat schon mal ein ziemlich passendes Bild von unserem Maxwell: eigensinnig, hochmotiviert sich körperlich zu betätigen, jagdlich interessiert und Fremden gegenüber nicht besonders aufgeschlossen. Den letzten Punkt unterstreicht Maxwell leider sehr gerne mit seinen Zähnen. Wir wissen nicht was er erlebt hat, bevor er zu uns gekommen ist, aber der Rüde zeigt sich hier als sehr unsicher. Er verteidigt seinen persönlichen Freiraum gegen jeden, der nicht sein Vertrauen genießt, egal ob Hund oder Mensch. Er entscheidet wer ihm nahekommen oder ihn gar anfassen darf. Es ist zwar bei weitem nicht unmöglich sein Vertrauen zu gewinnen, aber das bedarf Zeit, viel Zeit, Geduld, Hundesachverstand und die Bereitschaft Rückschritte in Kauf zu nehmen. Wenn das kleine Monsterchen jemanden erstmal akzeptiert hat, werden alle Mauern fallen gelassen. Er wird ein kleiner Schmusebär und hat Spaß daran, sich seine Leckerli zu erarbeiten. Maxwell muss noch gaaaaaanz viel lernen, Hundebegegnungen, das Zusammenleben mit seinem Menschen, Grundkommandos, Tierarztbesuche,… Die Liste scheint endlos. Aber das schlaue Männlein hat das Potenzial mit dem richtigen, zweibeinigen Partner das alles und noch viel mehr zu meistern. Er ist eine Herausforderung, das wissen wir. Aber vielleicht gibt es da draußen jemanden, der unserem Shiba ein Leben außerhalb des Tierheims ermöglichen möchte. Das soll aber gut überlegt sein, denn sein Vertrauen zu gewinnen dauert und ist nur der erste Schritt. Danach geht die Arbeit erst richtig los, nämlich den frechen Sturkopf zu erziehen…
Publicado hace 5 meses






