Adoptar a Milena
Mestizo · Desconocido · Cachorro · 4 meses
Una pequeña perra busca manos para rascarse. Lamentablemente, no podemos decir cómo Milena pasó sus primeros años. Lo cierto es que apareció un día con su amigo Lovisa en un hombre que amaba a los animales. Él cuidó a los dos perros, los alimentó y finalmente les dio un lugar seguro. Con el tiempo, sin embargo, se hizo claro que ya no podía proporcionarles a los perros debido a su edad y limitaciones de salud. Con el corazón pesado, llevó a Milena y Lovisa, que ahora tenían crías, al refugio animal, donde ahora están esperando a sus propias familias. El cambio al refugio animal fue por supuesto un gran cambio. En lugar de un entorno familiar, Milena esperaba muchas nuevas impresiones, extraños, numerosos perros y el típico bullicio de la vida en un refugio animal. Pero Milena superó este cambio sorprendentemente bien y hoy se muestra como una perra amigable que se acerca a su entorno con curiosidad. En el refugio animal ya está aprendiendo las primeras cosas que debe poder hacer un perro de familia. Va de paseo, practica caminar con arnés y correa y recoge nuevas experiencias cada día. Milena parece un poco más segura y abierta que su amigo Lovisa. Por lo tanto, su nuevo hogar no necesariamente tiene que vivir otro perro. Pero ciertamente no se opondría a un compañero de cuatro patas amigable. Este es un perro joven. Este es un cachorro.
Leer original (de)
Verschmuste kleine Hundedame sucht Hände zum Kraulen! Wie Milena ihre ersten Lebensjahre verbracht hat, können wir leider nicht sagen. Sicher ist nur, dass sie eines Tages gemeinsam mit ihrer Freundin Lovisa bei einem tierlieben Mann auftauchte. Er kümmerte sich um die beiden Hunde, versorgte sie mit Futter und gab ihnen schließlich einen sicheren Platz. Mit der Zeit wurde jedoch klar, dass er den Hunden aufgrund seines Alters und gesundheitlicher Einschränkungen nicht mehr dauerhaft gerecht werden konnte. Schweren Herzens brachte er Milena und Lovisa, die inzwischen Welpen bekommen hatte, ins Tierheim, wo sie nun alle auf ihre eigenen Familien warten. Der Wechsel in das Tierheim war natürlich ein großer Einschnitt. Statt einer vertrauten Umgebung erwarteten Milena viele neue Eindrücke, fremde Menschen, zahlreiche Hunde und der typische Trubel des Tierheimalltags. Doch Milena meisterte diese Umstellung erstaunlich gut und zeigt sich heute als freundliche Hündin, die ihrer Umwelt mit Neugier begegnet. Im Tierheim lernt sie bereits die ersten Dinge, die ein Familienhund können sollte. Sie geht auf Spaziergänge, übt das Laufen an Geschirr und Leine und sammelt täglich neue Erfahrungen. Dabei wirkt Milena etwas sicherer und aufgeschlossener als ihre Freundin Lovisa. Deshalb muss in ihrem neuen Zuhause nicht unbedingt ein weiterer Hund leben. Gegen einen freundlichen vierbeinigen Gefährten hätte sie aber sicherlich nichts einzuwenden.
Publicado hace 6 días






