Adoptar a Frieda
Europeo Común · Hembra · Adulto · 10 años
Una situación muy típica trajo a Frieda a nosotros: Su dueña, con 89 años y terminalmente enferma de cáncer, tuvo que mudarse a la unidad de cuidados paliativos del hospital y no regresará a casa. Frieda no puede ser acogida por la hija o la nieta porque no se lleva bien con otros gatos. Además, esta hermosa gata, con sus marcadas características faciales, está muy sobrepeso, ya que era el único animal de su dueña y vivía una vida tranquila y perezosa. Necesita comida para adelgazar cuidadosamente y lentamente. Como ya no puede limpiarse a sí misma, se ha formado una gruesa alfombrilla de fieltro en la parte trasera de Frieda. De un día para otro, todo cambió para Frieda: su dueña ya no está ahí, y el entorno familiar y los olores se fueron. En muy poco tiempo, su vida como gato ha cambiado completamente. Y la animal no tiene otra opción: se ve obligada a atravesar todo esto, no hay otra alternativa :-( Aunque su nuevo hogar en nuestro refugio está bien equipado con camas gruesas y mantas cálidas, igual que antes en casa, Frieda ya no entiende el mundo. No es sorpresa que no sea cooperativa en absoluto. Se queja, gruñe y ruge contra todo lo que entra en su habitación. Orina frente a la bandeja de arena, ¿protesta? Frieda ahora necesita tiempo y ayuda para orientarse en su nuevo hogar y perder peso, y el equipo de cuidado animal necesita mucha paciencia para que Frieda pueda encontrar paz y tranquilidad.
Leer original (de)
Eine ganz typische Situation hat Frieda zu uns geführt: Frauchen, 89 Jahre alt, unheilbar an Krebs erkrankt, muss in die Palliativstation des Krankenhauses und kommt auch nicht mehr nach Hause. Frieda kann nicht bei der Tochter oder Enkelin aufgenommen werden, da sie sich nicht mit anderen Katzen verträgt. Zudem ist die hübsche Katzendame mit der markanten Gesichtszeichnung stark übergewichtig, war sie doch Frauchens Ein und Alles und hat bei ihr ein sehr beschauliches und faules Katzenleben geführt. Sie braucht Diätfutter, um ganz vorsichtig und langsam abzuspecken. Weil sie sich nicht mehr selber putzen kann, entstand auf dem hinteren Rücken von Frieda eine dicke Filzplatte. Von einem Tag auf den anderen wurde für Frieda alles anders: Frauchen ist nicht mehr da, die gewohnte Umgebung und die Gerüche sind nicht mehr da! Binnen kürzester Zeit wird so ein Katzenleben auf den Kopf gestellt. Und das Tier hat keine andere Möglichkeit: es ist gezwungen, das alles mitzumachen, es bleibt ihm keine andere Wahl :-( Obwohl die neue Bleibe am Tierschutzhof Ering schön eingerichtet ist mit dicken Bettchen und warmen Decken - wie es früher auch zuhause war - versteht Frieda die Welt nicht mehr. Wen wundert es, dass sie alles andere als kooperativ ist? Sie grummelt, knurrt und faucht alles an, was in ihr Zimmer kommt. Sie uriniert vor das Katzenklo, Protest?? Frieda braucht jetzt Zeit und Hilfe, sich im neuen Zuhause zurecht zu finden und abzuspecken - und das Tierpfleger-Team viel Geduld, damit Frieda Ruhe und Frieden findet.
Cuenta gratuita — 10 contactos incluidos
Publicado la semana pasada






