Adoptar a Barney
Labrador Retriever · Macho · Senior · 11 años
Barney ha vivido mucho tiempo en un refugio para animales de Rumanía y sin embargo nunca realmente se ha adaptado. Nadie sabe exactamente lo que experimentó en su vida anterior. Pero lo que sí se sabe es que Barney ha perdido la confianza en las personas. El miedo profundo domina su vida cotidiana. La vida diaria en el refugio para animales supone un gran estrés para Barney: el constante ladrar de otros perros, la encerrona, la llegada y salida de la gente. Todo esto lo sobrecarga día a día. Y sin embargo, Barney no ha abandonado por completo. Se puede ver aún un pequeño destello de esperanza en sus ojos cautelosos. Si alguien toma el tiempo, permanece tranquilo y lo atrae suavemente, ahora ocasionalmente acepta un premio de la mano. Estos pequeños momentos significan muchísimo, porque muestran que Barney no se ha rendido internamente y que en algún lugar dentro de él sigue existiendo el deseo de confiar. Lo que necesita Barney es un lugar de paz. Un sitio donde se sienta seguro y pueda finalmente adaptarse, a su propio ritmo. Nunca ha vivido en una casa. El cordele, los paseos, los ruidos del día a día o la proximidad humana son todo desconocido para él. Por eso buscamos a personas con mucha paciencia, experiencia en el manejo de perros ansiosos y sin expectativas de un rápido progreso. Un solo perro seguro podría ayudarlo a orientarse y construir confianza poco a poco, paso a paso, durante muchas semanas y meses.
Leer original (de)
Barney lebt seit langer Zeit im rumänischen Tierheim – und doch ist er dort nie wirklich angekommen. Niemand weiß genau, was er in seinem früheren Leben erlebt hat. Was man aber weiß: Barney hat das Vertrauen in den Menschen verloren. Tiefe Angst bestimmt seinen Alltag. Der Alltag im Tierheim bedeutet für Barney enormen Stress: das ständige Bellen der anderen Hunde, die Enge, das Kommen und Gehen der Menschen. All das überfordert ihn Tag für Tag. Und trotzdem hat Barney noch nicht ganz aufgegeben. In seinen vorsichtigen Augen sieht man noch immer ein kleines Fünkchen Hoffnung. Wenn man sich Zeit nimmt, ruhig bleibt und ihn ganz behutsam zu sich lockt, nimmt er mittlerweile manchmal vorsichtig ein Leckerli aus der Hand. Diese kleinen Momente bedeuten unglaublich viel – denn sie zeigen uns, dass Barney innerlich noch nicht völlig resigniert hat und dass irgendwo tief in ihm noch der Wunsch nach Vertrauen existiert. Was Barney braucht, ist ein Ort der Ruhe. Ein Platz, an dem er sicher ist und endlich ankommen darf – ganz in seinem eigenen Tempo. Er hat noch nie in einem Haus gelebt. Leine, Spaziergänge, Alltagsgeräusche oder menschliche Nähe sind ihm fremd. Deshalb suchen wir für Barney Menschen mit viel Geduld, Erfahrung im Umgang mit Angsthunden und ohne Erwartungen an schnelle Fortschritte. Ein souveräner Ersthund könnte ihm helfen, sich zu orientieren und langsam Vertrauen zu fassen – Schritt für Schritt, über viele Wochen und Monate hinweg.
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Publicado el mes pasado






