Adoptar a Samira
Mestizo · Desconocido
En nuestra aldea de gatos callejeros en Mostar, Samira podrá viajar a Alemania el 7 de agosto de 2026, y todavía está buscando un hogar adecuado de acogida temporal o definitivo. Características especiales: Samira es una gata de interior. Samira, del «Vaticano», cuando un corazón astuto de la calle anhela paz y tranquilidad ❤️ El «Vaticano» es la zona de Mostar de donde procede Samira. Un nombre grandilocuente para un lugar donde su vida ha consistido durante mucho tiempo en pequeños momentos: un poco de comida, un rincón conocido, una mano amable, una distancia segura hasta el día siguiente. Samira vivió al aire libre, pero nunca perdió el contacto con las personas. Conoce los caminos de su barrio, las voces de sus vecinos e incluso a los perritos que han formado parte de la vida cotidiana allí. Se encuentra con ellos con calma y sin miedo, como si hace tiempo hubiera comprendido que no toda criatura que pasa representa una amenaza. Samira comparte su origen en el mismo barrio que Balu. Él también procede del «Vaticano» de Mostar y ya ha hecho su viaje hacia la felicidad: pudo viajar a Alemania en el último transporte y ahora vive con su familia. Ahora esperamos que Samira tenga exactamente esta oportunidad. No necesariamente necesita un segundo gato para ser feliz. Mucho más importante para ella es un compañero humano fiable, cercanía, paz y tranquilidad, y un lugar que se sienta como un hogar en el momento en que llega. Un perrito pequeño acostumbrado a convivir con perros también podría ser una gran opción para ella.
Leer original (de)
In einer Pflegestelle in 85221 Dachau. Samira sucht noch eine passende Endstelle. Besonderheiten: Samira ist eine Wohnungskatze. Samira aus dem „Vatikan“ – wenn ein Straßenherz sich nach Ruhe sehnt ❤️ „Vatikan“ heißt der Teil von Mostar, aus dem Samira kommt. Ein großer Name für einen Ort, an dem ihr Leben lange aus kleinen Momenten bestand: ein Stück Futter, eine vertraute Ecke, eine freundliche Hand, ein sicherer Abstand zum nächsten Tag. Samira hat draußen gelebt, aber sie hat den Menschen dabei nie verloren. Sie kennt die Wege ihrer Gegend, die Stimmen der Nachbarn und auch kleine Hunde, die dort zum Alltag gehörten. Ihnen begegnet sie ruhig und ohne Angst, als hätte sie längst verstanden, dass nicht jedes Wesen, das vorbeiläuft, Gefahr bedeutet. Mit Balu teilt Samira ihre Herkunft aus derselben Gegend. Auch er stammt aus dem „Vatikan“ in Mostar und hat seine Reise ins Glück bereits geschafft: Mit dem letzten Transport durfte er nach Deutschland ausreisen und lebt nun bei seiner Familie. Für Samira wünschen wir uns nun genau diese Chance. Sie braucht nicht zwingend eine zweite Katze, um glücklich zu werden. Viel wichtiger ist für sie ein verlässlicher Mensch, Nähe, Ruhe und ein Platz, der sich nach Ankommen anfühlt. Auch ein kleiner, katzenerfahrener Hund könnte gut zu ihr passen.
Publicado hace 3 meses






